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Plaza de Toros

Patrimonio

Berja no fue ajena al devenir de la historia del toreo en nuestro país. Así ya tenemos constancia de la celebración de juegos de toros y cañas en una fecha tan temprana como el primer cuarto del siglo XVII.

El lugar de celebración de estos juegos de toros y cañas sería la plaza mayor, en la cual se taponaban sus salidas naturales con maderas evitando así posibles percances en las calles virgitanas por si el toro se escapaba. Asimismo se habilitaban andamios para alquilar al que así lo deseara y cada persona ocupaba su sitio según su categoría y posición social, lo cual daba lugar a curiosos pleitos y disputas entre las autoridades locales y de la comarca. Una vez finalizada la guerra civil se celebraron una serie de becerradas con participación de aficionados locales y de toreros en el patio del colegio Andrés Manjón y en la llamada Huerta del Amolanchin, que se habilitaba para la ocasión con maderas al modo tradicional.
Berja no fue ajena al devenir de la historia del toreo en nuestro país. Así ya tenemos constancia de la celebración de juegos de toros y cañas en una fecha tan temprana como el primer cuarto del siglo XVII.

Posteriormente, se levantó una plaza portátil en el solar situado justo enfrente del colegio, el cual, debido a su construcción, se cayó durante uno de los espectáculos taurinos que se celebraron. Afortunadamente no hubo que lamentar desgracias personales. La afición virgitana demandaba la construcción de una plaza de toros estable con la aportación desinteresada de un terreno en el Llano de Vilches por parte de D. Francisco Salmerón Ibarra y la cesión a perpetuidad de ocho asientos en la barrera de cuadrillas, en el Tendido 1. Se hacen 33 palcos. Tres quedan para la Presidencia (el central) y los dos siguientes a ambos lados de ésta. Quedan 30 para vender, por parte del Ayuntamiento, y solamente vende 28, quedando 2 en propiedad municipal, aparte de los tres centrales.. La construcción de la plaza se llevó a cabo en un tiempo récord de 40 días, ya que debía estar terminada para las celebraciones patronales de 1956.
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